Tag: equity crowdfunding

¿Qué es el crowdimpacting? Invierte con valores

Actualmente asistimos a un importante cambio de mentalidad en nuestra sociedad, provocado en gran parte por la situación de crisis financiera, que nos ha llevado a una profunda reflexión sobre qué motivos condicionan las decisiones económicas de nuestro día a día. Hasta ahora, no se tenían muy en cuenta las repercusiones éticas que existen detrás del consumo, el ahorro o la inversión, pero cada vez es mayor el número de personas que considera que ética y economía deben ir de la mano. Estamos asistiendo a un momento lleno de nuevas oportunidades para la creación de empresas y nuevos cambios en la forma de invertir, un momento en el que Internet juega un papel fundamental.

Cada vez hay más inversores, profesionales y minoristas que optan por financiar proyectos que reflejan una visión ética del mundo y generan un impacto positivo. Así lo demuestra el último informe ‘Las inversiones de impacto en España. Percepción, iniciativas y tendencias’ que acaba de publicar Spainsif y que sitúa a España como un país donde la inversión de impacto social empieza a tener cierto calado, aunque se trata de un fenómeno aún incipiente.

Según EuroSif, esta tipología de inversión registró 87 millones de euros en España en 2013. A nivel mundial la cifra se dispara hasta los 60.000 millones de dólares, de acuerdo con el último informe de JP Morgan y Global Impact Investing Network (GIIN).

En paralelo, cada vez más gente impulsa proyectos empresariales innovadores cuya misión es solucionar un problema social o medioambiental, es lo que llamamos emprendimiento con valores positivos, que poco a poco se consolida en nuestro país, donde existen más de 30.000 empresas sociales y la economía verde representa el 2,4% del PIB, con 61.000 compañías. A pesar de estas cifras, en España el último informe del GEM (Global Entrepeneurship Monitor) indica una tasa de actividad en este sector del 0,5%, el menor índice a nivel europeo.

“Cada vez más gente impulsa proyectos empresariales innovadores cuya misión es solucionar un problema social o medioambiental, es lo que llamamos emprendimiento con valores positivos

Con el objetivo de potenciar la inversión y el emprendimiento con valores en España surge la Bolsa Social, una plataforma de crowdimpacting, que utiliza la fórmula del equity crowdfunding, en la que los inversores adquieren directamente participaciones en el capital de empresas con impacto social positivo con el fin de obtener una rentabilidad integral, es decir, un beneficio no sólo económico, sino también social y medioambiental.

La Bolsa Social es la primera plataforma de crowdfunding en ser autorizada por la CNMV en España, como exige la Ley 5/2015 de Fomento de Financiación Empresarial. El auge del crowdfunding, que según Massolution a lo largo del 2015 podría alcanzar los 34.400 millones de dólares, demuestra que está cambiando no sólo la forma de financiar las nuevas empresas, sino también de generar visibilidad. Una visibilidad que se traduce en nuevos clientes y aliados.

A través de la modalidad de equity crowdfunding, la Bolsa Social permite que proyectos empresariales innovadores consigan capital de una manera ágil, sencilla y transparente a través de la red de inversores de impacto social adscritos a la plataforma, que incluye a inversores minoristas, business angels e inversores institucionales.

Crowdimpacting, que utiliza la fórmula del equity crowdfunding, en la que los inversores adquieren directamente participaciones en el capital de empresas con impacto social positivo con el fin de obtener una rentabilidad integral, es decir, un beneficio no sólo económico, sino también social y medioambiental”

En la plataforma sólo tienen cabida proyectos de empresas con un modelo de negocio probado, escalables y que generen un impacto social o medioambiental medible. Para su selección, la Bolsa Social analiza cada proyecto través de su Comité de Selección, en el que participa Analistas Financieros Internacionales (AFI), y pone a disposición de los inversores toda la información de cada una de las empresas, para que puedan valorar en qué proyectos invertir.

Las tres primeras empresas que inician la campaña para conseguir financiación, a partir del próximo 28 de octubre, son:

  • Nostoc Biotech, que tiene como misión reducir la aplicación de químicos en la agricultura, reequilibrar los suelos y preservar su salud a través de productos agrícolas naturales como biofertilizantes elaborados con productos biológicos.
  • Utopic_US,una compañía dedicada a la economía colaborativa que promueve un modelo organizativo y social basado en el coworking, la creatividad, la responsabilidad individual y la transparencia.
  • Wake App Health, un consolidado proyecto de mHealth dedicado al desarrollo de estrategias de intervención en salud a través de la tecnología móvil. En sus tres años de vida ha creado un total de 11 apps para dar respuesta a problemas de salud y es la primera incubadora de mHealth en España, actuando como catalizadora de otros proyectos que se están desarrollando en el sector.

La Bolsa Social quiere formar parte activa de este periodo de cambios y nuevas oportunidades y aspira a ser el foro para inversores y empresas con valores, con el objetivo de contribuir a mejorar la sociedad y cuidar del medio ambiente. Como afirma Jose Moncada, fundador y CEO de la plataforma: “se está produciendo un cambio de mentalidad, por lo que el crowdfunding de inversión tiene un gran potencial. La gente cada vez es más consciente de que puede aplicar sus valores cuando decide ahorrar o invertir y que esto no tiene porqué estar reñido con la búsqueda de rentabilidad”.

Fdo. Bolsa Social

El Crowdfunding financiero y la ley

Antes de entrar de lleno en el tema que nos ocupa, cabe destacar la diferencia de naturaleza entre la actividad de Crowdfunding financiera y no financiera. Las actividades correspondientes a esta última (que incluye el Crowdfunding de donación y el de recompensa) relevan principalmente del Derecho del consumo. También existe un forma más ambigua del Crowdfunding de recompensa, que es el Crowdfunding basado en atribución de royalties. En los países donde ha aparecido no suele ser considerado como un producto financiero.

La complejidad regulatoria aumenta considerablemente para las formas financieras del Crowdfunding (de inversión o de préstamo). En este campo, la lógica fundamental del Crowdfunding es la participación de la masa – lo que quiere decir cualquier persona interesada por la propuesta – que choca frontalmente con el derecho financiero desarrollado en los últimos 80 años: la voluntad de proteger a los inversores particulares, por ser menos cualificados que los profesionales para entender los riesgos de los productos financieros.

El resultado de este choque conceptual entre el derecho financiero tradicional y las necesidades del Crowdfunding está provocando cambios repentinos en el Derecho en todo el mundo y sigue sin estar totalmente estabilizado. Por estas razones, nos centraremos en las leyes aplicadas al Crowdfunding en la actividad financiera participativa.

La lógica fundamental del Crowdfunding es la participación de la masa, que choca frontalmente con la voluntad de proteger a los inversores particulares, por ser menos cualificados que los profesionales para entender los riesgos de los productos financieros.

Debido al liderazgo de Estados Unidos en Crowdfunding, empezaremos repasando rápidamente la evolución que ha conocido este país en este campo. La ley Jumpstart Our Business Startups (JOBS) del 5 abril 2012, una de las leyes emblemáticas de la primera administración de Obama preveía, entre otros aspectos, las posibilidades de crear exenciones aplicables al Crowdfunding para facilitar el acceso a la financiación para las pequeñas y medianas empresas.

La SEC (Security and Exchange Commission, equivalente de la CNMV española), ha sido la encargada de hacer los textos aplicativos de la ley y, al ser por definición el defensor de la visión tradicional del Derecho protector de los inversores, es entendible que se demorara bastante en encontrar una fórmula de aplicación del apartado sobre Crowdfunding, llamado título III (La ley JOBS tiene 7 partes llamadas títulos), por su antagonismo intrínseco con la lógica del Crowdfunding. El resultado fue el desarrollo, como en el caso de las leyes blue sky de principios del siglo 20 en temas de regulación bursátil, de unas exenciones interestatales en la mayoría de los Estados de los EEUU. A finales de mayo de 2015, la web crowdfundinglegalhub.com contaba con 24 estados con exenciones aprobadas, 13 en curso de aprobación, 12 sin proceso de este tipo y California que rechazó su ley de exención sin alternativa. El retraso de los textos aplicativos, no solamente puso a los EEUU en una situación de desventaja competitiva frente a los países más adelantados de Europa (sobre todo el Reino Unido), sino que también empeoró la complejidad operacional con todas las leyes locales.

La gran sorpresa vino de la misma SEC, el 19 de junio de 2015, cuando puso en marcha el título IV de la ley JOBS sobre la formación del capital de las pequeñas empresas. Bajo este apartado, abrió la puerta a que las start-ups americanas pudieran levantar hasta 50 millones de dólares de inversores acreditados y no acreditados. Esto significa una revolución copernicana del Derecho financiero de los últimos 80 años. Aunque abre la puerta a numerosas dudas y riesgos crea, para aquellas empresas que sepan utilizarlo, una formidable oportunidad de financiación directa extremadamente competitiva (en equiparación a los Derechos de otras partes del mundo).

La gran sorpresa vino de la SEC (equivalente de la CNMV española), que abrió la puerta a que las start-ups americanas pudieran levantar hasta 50 millones de dólares de inversores acreditados y no acreditados.

La situación de las leyes aplicables a las actividades de Crowdfunding en Europa pasa por una evolución un poco diferente que en EEUU, aunque con paralelismos. A diferencia de la voluntad del gobierno norteamericano (que ha podido marcar un camino precursor con la ley JOBS anticipándose, probablemente más o menos un año, a la necesidad percibida por el grueso del mercado), el deseo de promover este nuevo tipo de financiación de las empresas marcado por la Unión Europea y sus representante no ha podido trasladarse aún al terreno reglamentario europeo.

En la lentitud de su funcionamiento, se hicieron varias consultas para intentar encauzar el proceso. Una de las últimas, fue la consulta pública sobre la revisión de la directiva sobre los prospectus que se hizo en mayo y que cosechó un gran número de respuestas.

Algunos de los gobiernos nacionales no han esperado a la aparición de un marco comunitario y fueron mucho más proactivos a la hora de promover el Crowdfunding. El Reino unido es el parangón de esta actitud al que ha seguido, de manera menos eficiente, Francia. Ambos han estructurado este nuevo mercado en los últimos años. En el primer semestre de 2015 varios países han optado por intentar entrar en este grupo. Es claramente el caso de Austria, en menor medida Alemania y, mucho menos, España.

En la lentitud de su funcionamiento, se hicieron varias consultas para intentar encauzar el proceso. Una de las últimas, fue la consulta pública sobre la revisión de la directiva sobre los prospectus que se hizo en mayo y que cosechó un gran número de respuestas.

Otros están aún debatiéndose entre la visión aperturista de toma de riesgo controlado con el Crowdfunding y frente a la perspectiva tradicional de los reglamentos bastante burocráticos que tienen la finalidad de proteger a los inversores particulares. Varios países parecen aun enrocados en esta actitud, tales como Dinamarca y otros países del norte de Europa así como varios países de Europa central y oriental.

Podríamos hablar de un efecto mancha de aceite, que parte del Reino Unido y que progresivamente se esparce en el continente, perdiendo fuerza en muchos casos por la distancia del epicentro del derrame.

El resultado para todas las partes involucradas en este tipo de transacciones es más que confuso. Existen diferencias en muchísimos aspectos de las leyes del Crowdfunding adoptadas. Las principales de ellas son:

  • Los estatutos de las plataformas de Crowdfunding y sus autorizaciones de actividad son contradictorias de un país a otro. Así algunas caen bajo las reglas de las empresas de servicios financieros y pretenden utilizar el pasaporte europeo (Mifid) para ofrecer sus servicios en toda la Unión, mientras que otras tienen una prohibición de actuar en el extranjero.
  • Los niveles de las exenciones de prospectus varían de 0 a 5 millones de euros.
  • Los criterios determinantes de un inversor acreditado varían también de manera significante.

El resultado de la ausencia de best practices crea unas ventajas competitivas reglamentarias para algunas y confunden a todos, sobre todo, en un mundo en el cual muchos inversores intentan cazar las mejores oportunidades de inversión en todo el continente.

El resultado para todas las partes involucradas en este tipo de transacciones es más que confuso. Existen diferencias en muchísimos aspectos de las leyes del Crowdfunding adoptadas.

Visto el ritmo de evolución de las leyes sobre el Crowdfunding y la disparidad reglamentaria Europea, invitamos a todos los expertos del sector a comentar este post con informaciones que profundicen sobre el tema y nos comprometemos a traducir estos comentarios en los otros idiomas de nuestro blog.

Fdo. François-Eric Perquel.

Fuentes:

  1. Review of Crowdfunding regulation, Tax &legal workgroup of the European Crowdfunding Network (ECN)
  2. Informaciones de la EECA (European Equity Crowdfunding Association)
  3. http://www.crowdfundinglegalhub.com
  4. http://www.wikipedia.org

Resumen de la respuesta de Private Investments Network a la consulta pública de la Comisión Europea sobre la revisión de la Prospectus Directive

La respuesta estaba articulada en torno a la European Equity Crowdfunding Association de la cuál Private Investments Network es miembro. Los principales comentarios eran sobre:

  • Las especificidades del Equity Crowdfunding

El objetivo inicial del Crowdfunding de Capital es apoyar a las empresas en cada etapa y, más concretamente, en su fase inicial. El promedio actual de las ofertas publicadas en una plataforma web de Crowdfunding Europea es de 250.000€. El tamaño de las ofertas, principalmente, está entre los 50.000€ y el 1.500.000€.

Por lo tanto, creemos que el umbral de 5.000.000€ es apropiado para apoyar el desarrollo del Crowdfunding para las PYMES en las etapas de inicio o para las pequeñas entidades que están fuera del alcance de los requisitos del Prospectus.

El Crowdfunding no es realmente una oferta de valores pública. A los emisores que concentran el capital a través de una plataforma, se les debe de garantizar una exención de las normas de oferta pública y, al mismo tiempo, mantener la protección de los inversores. Por lo tanto, debería ser obligatorio que el emisor mantenga un flujo de información de la empresa hacia sus inversores para poder encontrar la mejor solución que facilite las oportunidades de liquidez a los inversores procedentes de este tipo de financiación.

  • Necesidades de armonización

La diversidad de normativas nacionales es una barrera para el desarrollo del Equity Crowdfunding dentro de Europa. Cada Estado miembro de la UE tiene una política interna diferente respecto a los requisitos del Prospectus. Por ejemplo, el umbral de exención varía: en Alemania, Francia y Rumania es de 1M€ y, en cambio, en España, Italia y el Reino Unido es de 5M€.

Esto crea barreras dentro de la UE en el Crowdfunding para las plataformas y los emisores. El punto clave para armonizar y liberar el potencial de Crowdfunding es que todos los países adopten requisitos similares. Que podrían ser, entre ellos:

– El mismo umbral de € 5M en el Prospectus
– Los mismos requisitos de información (el Key Issuer Information Document – KIID)
– Las mismas plataformas y las mismas responsabilidades de los emisores, acordes con el documento KIID.

Actualmente, existen ventajas competitivas a través de la regulación que alteran el mercado. Por este motivo, algunas plataformas están dispuestas a transferir su oficina principal a otros países para dirigirse a su propio mercado interno.

Por lo menos, el emisor utilizando Crowdfunding, debería tener las obligaciones armonizadas a nivel Europeo.

  • Descripción del KIID

La Directiva podría armonizar la información del documento KIID pero, para ello, debería tener las definiciones claras. Este documento se debería requerir a las empresas que desean “levantar” capital por debajo de los umbrales pero, sin embargo, no está sujeto a la autorización previa de una autoridad competente nacional. El emisor debería de proporcionar esta información bajo su propia responsabilidad y permitir personalizar la información dada con el fin de adaptarlo a su proyecto y situación. La plantilla proporcionada por la directiva debería aspirar a presentar la información de cada categoría de forma armonizada.

Por todo esto, creemos que siempre debería haber un documento informativo (estilo KIID) que exponga la información que las PYMES puedan facilitar bajo su propia responsabilidad (basado, principalmente, en la documentación existente):

– El resumen de las cuentas anuales (balance y cuenta de resultados) de los últimos 3 años, indicando si son auditadas y por quién (Longitud aproximada máxima 12 páginas).
– Documentación indicando los puntos fuertes (patentes, tecnología, know-how, etc.) y la amenaza principal que el emisor detecte (competencia, obsolescencia, etc.) (Máximo 1 página).
– Una breve biografía de los fundadores, los miembros de la junta (si los hay), los miembros del comité asesor (si aplica), etc. (Máximo 2 párrafo por biografía).
– La estructura y dilución debida a la recaudación de fondos de capital actual (una tabla).
– En un apéndice, el emisor debería añadir cualquier información comercial existente que él considere relevante para el inversor. Podría ser sobre el producto/servicio y sobre el mercado.

Cuando alguna información no exista, el emisor debería declarar que, simplemente, no tiene esta información y el por qué.

Dado el nivel de la experiencia/conocimientos de los inversores minoristas, la complejidad de tal documento debe aspirar a proporcionar ejemplos conceptualmente simples, como ahora se espera de las publicaciones médicas para los consumidores.

El KIID debe permanecer simple, dado que los emprendedores carecen de experiencia y los inversores de sofisticación. Además, debe ser muy explícito.

  • Necesidad de un único sistema de archivo, integrado en la UE, para todos los folletos

Se puede configurar, a un bajo coste, y proporcionar una solución simple para el acceso de los inversores a la información. Esto se debería configurar, de un modo flexible, permitiendo el acceso de los inversores a la información del Prospectus que les interese. Además, dichos inversores, se integran fácilmente en las fuentes de datos para permitir la difusión a través de los intermediarios y de los sistemas de información de los medios.

François-Eric Perquel.