Sin duda, uno de los retos más grandes que hay en el sector de la abogacía es el Marketing Jurídico. Este sector, a la par del sector bancario, puede ser uno de los más clásicos a la hora de adoptar nuevas maneras de ver las cosas. En un entorno global, la maduración de las nuevas tecnologías zarandea a todos los sectores y, el de los abogados, no podía ser menos. Los Marketplace de abogados, las nuevas exigencias de los clientes, la liberación del acceso a la información, la inteligencia artificial, etc. todo lleva un mismo hilo conductor: la transformación digital.

Marketing Jurídico estratégico

El Marketing, en este caso, jurídico, no deja de ser una herramienta para que el bufete pueda comunicar lo que ha hecho, lo que hace y lo que hará, pudiendo llegar a su cliente (cross-selling) y al potencial cliente. Para elegir lo que hay que comunicar, hay que tener en cuenta que sólo existen 3 formas de diferenciación de la competencia: ser el mejor, ser el único o ser el más barato. Entiendo que nadie se imagina ofertas de “black Friday” o “3×2 en horas de servicio” o “tu primer caso gratis” ¿no?, entonces solo quedan 2 estrategias posibles: contratar a los mejores abogados, crear alianzas y fusiones entre bufetes o ser el único que ofrezca un servicio diferenciado del resto. Además, si no se puede ejecutar la del crecimiento a base de “contratación”, sólo queda la del servicio diferenciado.

“Entiendo que nadie se imagina ofertas de “black Friday” o “3×2 en horas de servicio” o “tu primer caso gratis”, ¿no?”

Algunos datos sobre el Marketing Jurídico:

  • Un 64% de los ejecutivos responsables del área están dispuestos a invertir más tiempo y dinero en Marketing y Comunicación
  • Ocho de cada diez responsables de esta área cuentan con una estrategia de Marketing de contenidos
  • El 85% de las compañías que han utilizado el Inbound Marketing afirma que son efectivas y que repetirán

La transformación digital y una estrategia de Marketing y Comunicación limitada, crea la tormenta perfecta para abrir un marco de oportunidades para los bufetes (no hay mejor sitio en dónde pescar que no sea un río revuelto). Por esta razón, el Marketing Jurídico debe ir más allá del Inbound Marketing, la gestión de las redes sociales, crear una página web del bufete responsive u otras soluciones más tácticas. Uno debe analizar el sector donde se encuentra, ver cuáles son sus fortalezas y debilidades (DAFO) y adelantarse al resto.

“La transformación digital y una estrategia de Marketing y Comunicación limitada, crea la tormenta perfecta para abrir un marco de oportunidades para los bufetes de abogados.”

Innovar en el Marketing Jurídico

La transformación digital, a parte de ser un tema trending per se, aporta una serie de ventajas competitivas que son clave, en este caso, para el Marketing Jurídico. El Marketing táctico tiene que tener una base sólida estratégica que, como en toda comunicación, cuenta con un hilo argumental, un storytelling, un producto o servicio diferenciado, en fin, algo interesante que contar. Lo que ofrecen las Agencias de Marketing son sus portfolios (hemos hecho esto con estos y ha funcionado, hemos hecho esto con los otros y no ha funcionado) sin entender el producto/servicio, ni el sector, ni a la empresa ni los recursos con los que cuenta. De este modo, es imposible trazar una estrategia de Marketing Jurídico (ni de ningún tipo) efectiva ya que ellos ofrecen soluciones tácticas.

“El Marketing tiene que tener una base sólida estratégica que, como en toda comunicación, cuenta con un hilo argumental, un storytelling, un producto o servicio diferenciado, en fin, algo interesante que contar.”

Pongamos un ejemplo práctico, Private Investments Network, es una herramienta que se integra con la web del bufete de abogados permitiendo tener la información de las empresas a disposición de sus stakeholders internos. Con esta herramienta,  el bufete:

– Reforzará su posicionamiento innovador/tecnológico/digital (el movimiento se demuestra andando).

– Apoyará a un sector con una herramienta que ayuda a la transparencia y el compliance entre empresas no cotizadas e inversores (algo necesario y apoyado desde todos los estamentos).

– Accederá a sus clientes y a quienes no son tus clientes, aportando valor, de manera no invasiva, fomentando el “boca oreja” y, además, automatizado (o sea, según marcan los cánones, el Marketing perfecto).

Conclusión

En resumen, el sector Jurídico tiene ante sí una gran oportunidad para escoger las innovaciones digitales (hay muchas) que encajen con su idiosincrasia y llevarlas como bandera que los diferencie de la competencia. Como he dicho antes, el sector de la abogacía no se caracteriza por ser el más innovador ni el más early adopter y, por este motivo, quienes sean los first movers serán los que tomen una ventaja que, para algunos bufetes, va a ser insalvable.

Fdo. Guillem Comí.

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